ASCLEPIO -  (Esculapio)
 dios de la medicina

 

Estatua original de Asclepio
 Autor desconocido
 Mármol blanco
 Museo Nacional.  Atenas Grecia.
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 Dios griego de la medicina,
el  dios Esculapio de los romanos.  

  En Epidauro, cerca de Micenas, en   el Peloponeso griego, tenían los    griegos el principal de
los 320   santuarios dedicados
 a este dios.  Los santuarios eran,
 al mismo tiempo, templos, hospitales y escuelas de medicina.

Asclepio era el dios de la medicina, hijo de Apolo y de Coronis, una mortal, hija de Flegias. Al principio era venerado como héroe pero no cabe duda de que en la época histórica era adorado como un dios elevado al rango olímpico y adoptado en el panteón griego.

Apolo se enamoró de Coronis. Sin embargo la princesa, mientras estaba embarazada esperando al hijo de Apolo, se enamoró de un mortal, Isquis de Arcadia. Apolo descubrió rápidamente la infidelidad de su amante. Su pájaro, un cuervo de plumaje níveo, le trajo la noticia. El dios, nervioso, castigó al pájaro transformando sus plumas blancas en negras. Luego le pidió a la cazadora Artemisa, su hermana melliza, que se vengara de Coronis.

La diosa mató a la joven infiel lanzándole una de sus flechas de oro. Sin embargo, Apolo no permitió que muriera el hijo de su amante embarazada. Lo hizo nacer y decidió que lo mejor para su hijo sería ser criado por el centauro Quirón, y le pidió que le enseñara el arte de la medicina.

Asclepio creció bajo la supervisión del centauro y superó a su maestro en medicina, Se hizo tan famoso que llegaba a él gente enferma de todo el mundo antiguo para ser curada ya sea por el método de hierbas y dietas mágicas o por operaciones quirúrgicas.

Hades, protestó a Zeus que Asclepio curaba a personas que debían morir e incluso las resucitaba, como en el caso de Hipólito, hijo de Teseo. Esto era disturbar el curso de la naturaleza y el orden universal. Zeus golpeó a Asclepio con un rayo y lo mató. Luego, con la intervención de Apolo, Asclepio fue deificado, llegó al Olimpo y se unió al panteón griego.

Tuvo muchos hijos de su esposa (llamada Epione, Ipone, Xanti, Aglea). Sus dos hijos Macaon y Podalirios se hicieron famosos: fueron dos héroes épicos que formaron parte de la guerra de Troya, Macaon fue quien quitó la flecha de la herida de Menelao y curó al héroe Filoctetes. Las hijas de Asclepio eran lguía (salud), Panaquia (cura todo), lasó (sanar). La más famosa era Iguía, que se convirtió en diosa de la salud y se la adoraba conjuntamente con su padre.

Cuando el paciente llegaba al santuario sanatorio, primero se lo bañaba, para purificar su cuerpo. En la mayoría de los santuarios había un manantial sagrado del cual el enfermo bebía agua para purificar su alma. Luego estaba pronto para asistir a los sacrificios, Sacrificaba un gallo, una cabra o un cerdo o, como ocurría en Atenas, quemaba trigo en el altar. El sacerdote recitaba las palabras y las oraciones sagradas y los demás las repetían. Entonces el paciente estaba en condiciones de entrar en el templo del dios. Debemos añadir que cuando entraba en el santuario sanatorio el enfermo comenzaba una dieta estricta. Debía pasar la noche en el pórtico que estaba conectado al templo o en algún lugar cercano. El pórtico estaba construido especialmente como dormitorio. No tenía luz y los sacerdotes ya habían preparado al enfermo para la aparición del dios, que en general ocurría durante sus sueños. El mismo dios le revelaba como podía ser curado.

Los médicos sacerdotes lograron una experiencia y tradición médica. Es seguro que miles de personas fueron curadas como resultado de sus métodos científicos, Prestaban mucha atención a la higiene del paciente. Los ejercicios de gimnasia eran obligatorios diariamente, en especial para los gordos. También se ponía un gran énfasis en la psicología del paciente. Esta es la razón por la cual se les ofrecía diversos tipos de entretenimiento y especialmente espectáculo, teatro y juegos altéticos.

La entrada en los santuarios de Asclepio estaba prohibida a algunos, como mujeres embarazadas y personas deformes. Si el paciente moría, el sacerdote tenía la justificación de que era el deseo de Dios para no alterar el orden de la naturaleza. En cuanto el paciente se curaba podía irse del santuario pero antes debía pagarle al dios unas monedas o hacerle una ofrenda. En la mayoría de los santuarios de Asclepio los arqueólogos han encontrado cientos de ofrendas de mármol, terracota o metal con la forma de la parte curada: un ojo, una nariz, una oreja, un pene, una mano o una pierna. Cuando el cristianismo reemplaza la religión pagana, la iglesia cristiana adopta esta costumbre antigua. Incluso ahora, personas curadas le ofrecen al santo de la iglesia unos pequeños modelos del miembro curado hechos de plata.