EL CADUCEO
               SÍMBOLO DE MUERTE Y DE VIDA ETERNA

Dr. Eusebio Terán
Médico Anestesiólogo                                   
Culiacán, Sinaloa, México

La serpiente ha sido por siglos un ente lleno de misterio y de magia. Su caminar hipnotiza, su ataque aterra y su veneno mata. También engaña y te hace un pecador prolífico como al padre Adán de la mitología hebrea, a quien se le señala como directo responsable de la paternidad de los 5000 millones de humanos en este planeta, cifra a la cual hay que restarle las bajas. Es temida y adorada en los mitos de numerosos pueblos por su veneno, aunque también se la considera símbolo de vida, ya que todos los años muda de piel. Gran parte de las culturas de la antigüedad la consideraban una divinidad y, por lo tanto, le brindaban culto.

Hacia 1600 a. de C., los habitantes de Creta, rendían culto a la diosa Serpiente, quien tenía un santuario en el palacio de Cnosos,  a quien le atribuían la  propiedad curativa de la Madre Tierra; sin embargo, es muy posible, que la presencia de la sierpe en la cultura griega, tenga su antecedente inmediato en la cultura egipcia. Es de todos conocido el gran prestigio del que gozaba la medicina egipcia en aquellos tiempos, así como también es conocida la presencia del reptil en la simbología egipcia (acuérdese del tocado de Cleopatra que tenía en la frente una víbora aspid (el suicidio de Cleopatra -según versa la leyenda- fue por la mordedura de esta misma culebra). 

Luego entonces, el culto a la diosa serpiente del Santuario en el Palacio de Cnosos en Creta se inspira con toda seguridad en la mitología egipcia quienes adoraban a la diosa Hathor, a quien se le representa siempre con una serpiente.

Por otro lado, pero por el mismo rumbo, en Mesopotámica, el hijo de la divinidad Ninazu aparece representado por una culebra. Así mismo una culebra enroscada en la vara del dios griego Asclepio (Esculapio para los romanos) es todavía hoy el símbolo de los médicos. Asclepio es hijo de Apolo, que entre otras responsabilidades tenía la de ser el dios de la medicina en la mitología griega. 

Como se habrán dado cuenta, caros y escasos lectores, desde los orígenes de la medicina en las culturas más antiguas y relevantes se nos ha relacionado con el reptante animal, el cual se encuentra presente en logotipos de hospitales, facultades de medicina, ambulancias, llaveros y otras manualidades. Y todo porque el griego Asclepio traía una, enredada en una vara.  

¿Quién fue Asclepio? ¿cuándo y por qué surge su culto? ¿por qué aún ahora lo invocamos con la simbología que nos representa como gremio?.
El culto a Asclepio, hijo de Apolo, surge hacia los años 500 a de C. - 400 d de C., en casi todos los países mediterráneos. En la Ilíada, Homero, invoca ya al rey Asclepio, describiendo al semi dios como un médico excelente que adquirió sus conocimientos con el centauro Quirón.

Se dice que Asclepio participó en la batalla de Troya, junto con sus hijos Podaleiro y Macaón, considerados  excelentes médicos. 

Se dice que Zeus, el cual tenía su carácter, le mató con un rayo por atreverse a realizar maniobras de resucitación a los muertos. En Epidauro, el posterior lugar de culto de Asclepio, los sacerdotes modifican este mito y lo propagan a partir del siglo VI/V a de C.

Según la nueva leyenda, una amante del dios Apolo da a luz a su hijo común, Asclepio, en Epidauro. Luego abandonan al niño en la montaña, donde una cabra cuida de su nutrición y un perro de su seguridad. Después es recogido por unos pastores y a partir de ahí sus poderes curativos se vuelven famosos en todo el país. De tal suerte que en los santuarios son adorados Asclepio y Apolo conjuntamente; sobresaliendo, por lo general, en importancia el hijo respecto al padre.

Los sacerdotes de Epidauro amplían, además, la familia de Asclepio para el culto curativo. Así gana una esposa, Epiona "la dulce" y varias hijas: Hygieia, la "salud" (de la que deriva el término higiene)*, y Akeso, así como Iaso y Panakeia (panacea) "la que todo lo cura".

En las representaciones gráficas, Asclepio siempre aparece con dos símbolos: la serpiente y el perro. Por otra parte, el bastón de Asclepio con la serpiente enroscada, era en sus orígenes un simple palo que le servía de apoyo; sin embargo esta imagen del bastón con la serpiente ha seguido vigente convirtiéndose en un atributo distintivo del dios curativo y de la amplia prole que, hasta la fecha, ejercen tan antiguo y distinguido oficio (no confundir con otro oficio antiguo y también distinguido.)

El caduceo no se desarrolla hasta la edad media como símbolo de la Medicina y de los médicos.

El símbolo es vigente aún, pero a sentido algunas modificaciones. Por ejemplo, ahora se le hace acompañar de alas, creo que por la ocurrencia de un soldado norteamericano asignado a tareas sanitaristas en la guerra civil.

En la isla griega de Cos surge uno de los centros más famosos del culto a Asclepio, que a partir de los siglos VI -V se extiende de Grecia hacia todo el imperio romano.

Los enfermos que visitan el santuario de Asclepio, que tarda varias generaciones en construirse, suelen venir de muy lejos. Los peregrinos tienen la esperanza de que el dios médico les cure mientras duermen. El templo estaba conformado por tres terrazas estructuradas en niveles y a las que se llegaban por grandes escalinatas. En la terraza más baja se abrían numerosos pozos en donde se practicaban abluciones rituales. En la terraza central, los peregrinos ofrecen sacrificios al dios. En ella se haya también el Tesauro o tesoro del templo. Cada persona que obtiene la ayuda del dios debe hacer una donación; es decir, debe pagar honorarios. La tercer terraza, a la que se llegaba por una majestuosa escalinata, era la más alta. Estaba rodeada por tres de sus lados con salones columnarios. En este abatón se lleva a cabo el llamado sueño terapéutico, la "incubación". Todo este servicio, proporcionado por sacerdotes que disponían a los enfermos en las salas donde se hallaban dispuestas camas en las que se producen las curaciones mientras dormían.

El único documento que describe las actividades  nocturnas, que acaecen durante el sueño terapéutico, es un fragmento de una comedia escrita por Aristófanes. En ella, un esclavo inculto describe los hechos de la siguiente manera: "Al anochecer los enfermos se acuestan en las camas de reposo (gr. cline; de donde proviene el término clínico). Los siervos del templo (gr. therapeutes) apagan la luz y piden silencio. Un sacerdote da entonces una vuelta para recoger el pan de oblación de los altares. Después aparece el dios escoltado por sus dos hijas y un esclavo. Va de cama en cama para examinar a los enfermos y mezcla ungüentos y jarabes".

Actualmente se considera que las causas psicosomáticas de muchas enfermedades, la disposición y la fe de los que buscaban auxilio, así como la irradiación del lugar desempeñaron un papel decisivo en el éxito que alcanzaron las curaciones en el templo bajo la protección de Asclepio.