ESCUELAS: EMPÍRICA, ESTOICA, ECLÉCTICA

 

Platón (428-347 a. C.) en el Timeo menciona que las causas y origen de las enfermedades son el desequilibro humoral, las influencias externas contra su orden, las alteraciones del aire y la desarmonía entre el alma y el cuerpo. Platón vive la dualidad alma-cuerpo en el que el cuerpo y su salud tienen un valor relativo, y a veces llega a ver el cuerpo como un objeto muy inferior al alma. Según Diego Gracia Guillén, Platón es el inventor de una psicoterapia verbal rigurosamente Técnica. Utiliza la purificación del alma por la palabra, una catarsis verbal (kátharsis).

 “(Asclepio) dictó las reglas de la medicina para su aplicación a aquellos que, teniendo sus cuerpos sanos por naturaleza y por obra de su régimen de vida, han contraído determinadas enfermedades.”

  Erasístrato (c. 304-  250 a.C.). Según Erasístrato, las más importantes causas de los síntomas morbosos serían el exceso de alimentación (plethos), la debilidad de ésta (apepsia) y la corrupción de lo ingerido. Según J. Chuaqui, para Erasístrato era más importante la prevención que la terapéutica. Reconoce a la enfermedad por el órgano afectado y no como se creía por la afectación de los humores. Sustituyó el uso de la sangría por la ligadura de los miembros, el ayuno, los purgantes suaves, la dieta, baños y ejercicios gimnásticos.  

Aristóteles.  En palabras de Francisco Grande. “Fue muy importante la comprensión aristotélica de las enfermedades psicosomáticas al afirmar que el alma y el cuerpo se enferman juntos, y por utilizar una psicoterapia basada en la catarsis verbal enérgica.”. Dice Aristóteles: “ me parece que el alma y el cuerpo sufren uno con el otro”  

Diocles de Caristo (300 a. C.)  Tanto Plinio como Celso y Galeno, dijeron de él que igualó a Hipócrates en la práctica médica. Fue discípulo de Aristóteles, escribió el primer tratado de <<dietética>> preventiva, asociando los saberes posthipocráticos y las doctrinas éticas de su maestro, en especial la noción de <<justo medio>> entre dos comportamientos extremos.

Escribió el primer libro de anatomía. Para Diocles la fiebre no era una enfermedad, sino una manifestación de la reacción de la physis. Fue además el primero en escribir un herbario con las propiedades nutritivas y medicinales de las plantas. Sus preceptos dietéticos regulan el trabajo y el vivir diario, el ocio, el sueño, la limpieza de los dientes,...La asistencia del médico es un acto de “amor al hombre”.

“El que permanezca ocioso debe pasear todo lo que sus fuerzas le permitan. Los paseos prolongados antes de comer vacían el cuerpo y aumentan la capacidad de asimilar y digerir los alimentos. Los paseos breves y reposados después de comer uniforman y mezclan la comida y la bebida y el aire tragado con ellas... Los paseos largos y rápidos después de comer no pueden ser considerados en modo alguno como convenientes, ya que sacuden fuertemente el cuerpo y dividen y separan los alimentos y las bebidas, lo que originan borborigmos y dispepsia y a menudo también diarrea.”  

            Herófilo (fl. 325 a.C.) escribió un texto interesante sobre la dieta y el ejercicio para preservar la salud  

ESCUELA  EMPÍRICA 

            La escuela empírica fue fundada por Filino de Cos, discípulo de Herófilo y Serapio de Alejandría. Los miembros de esta escuela se muestran radicalmente contrarios a la investigación anatómica efectuada en cadáveres, hombres vivos o animales, basándose en razones objetivas y subjetivas. A su parecer, la naturaleza es insondable y no se adquieren conocimientos sobre ella mediante la disección, pues en los cadáveres no se dan idénticas condiciones que en los seres vivos y, en las vivisecciones, el sufrimiento hace variar también las condiciones normales. Además consideran moralmente repugnante la disección y mucho más la vivisección.

            Influenciados por la filosofía escéptica llegaron a una especie de nihilismo científico, y con él renunciaron también al modelo médico propuesto por los hipocráticos, según el cual el especialista en salud debía ser conocedor de la naturaleza.  

MEDICINA EN ROMA  

Muchos de los médicos griegos se trasladaron a Roma durante esta época. Según Laín Entralgo, los primeros romanos que se dedicaron al cuidado de la salud, ya que no hubo médicos en el sentido griego, daban especial importancia a la dieta, una vida moderada y el ejercicio físico.

Los romanos aprendieron de los etruscos los rudimentos de la higiene pública, la irrigación de los campos y la desecación de pantanos para evitar el paludismo. Efectuaron importantes obras para aprovisionarse de agua potable, por medio de acueductos y de canalizaciones. Se sabe poco de la terapéutica etrusca aunque se supone que su conocimiento viene de la Medicina griega.

Según los tratadistas antiguos, en el territorio etrusco hubo importantes fuentes salutíferas y edificios termales, utilizados en hidro y balneoterapia que, posteriormente, los romanos convirtieron en sus lujosas termas, templos y piscinas.

En el siglo II a. C. un afamado médico romano, Antonius Musa, empleando agua fría, tanto en forma de aplicaciones externas como en forma de bebida, salvó la vida del emperador Octavio Augusto y curó al gran poeta Horacio de una resistente dolencia ocular.  

LA ESCUELA ESTOICA  

De esta escuela destacamos a Lucius Annaeus Séneca (4 a. de C.‑ 65 d. C.), escribe "Los males que sufrimos son curables, y si queremos  librarnos de ellos, la naturaleza nos ayuda ya que hemos nacido para estar sanos”. Escrito que aparece posteriormente en la  portada de la famosa novela educativa de Rousseau, “Emile” editada en el año 1762.

Séneca, como estoico, condena el lujo y la falta de moral de su época, y también está a favor de una vida frugal, sencilla, mesurada y de fortalecimiento."Yo soy un gran amigo del ahorro... Yo alabo las vestiduras sencillas. La comida no debería necesitar de criados ni para su preparación, ni para su servicio, ni para su atención... La comida debe de calmar el hambre, la bebida debe saciar la sed, y las ansias de procrear deben de estar dentro de unos límites adecuados.

“ Hemos de aprender a valernos de nuestro propio cuerpo... Hemos de aprender a aumentar nuestra moderación en la satisfacción de los placeres, y mantener los goces dentro de unos limites... buscar la satisfacción a nuestras necesidades naturales a través de medios fácilmente alcanzables". "Las enfermedades son castigos por desnaturalizar nuestra vida y por tener gustos superfluos (opulencia, voluptuosidad). La desmesura en la alimentación nos trae enfermedades y la fiebre. La vida libertina nos quita nuestras fuerzas"

 Musonius Rufus (vivió, aproximadamente, entre el 10 d. C. y el 79 d. C). Según Polenz, Musonius era firme partidario de la alimentación sencilla, rechazando las comidas cárnicas, y seguía personalmente una alimentación vegetaliana o vegana, a base de frutas y verduras, especialmente crudas.  

LA  ESCUELA  ECLÉCTICA  

Según Honorio Gimeno, Aulo Cornelio Celso, que vivió por el año 30 después de Jesucristo, dijo en su obra imperecedera que existe una fuerza curativa natural en el cuerpo humano. Y recomienda, para protegerse de las enfermedades, una vida de acuerdo con las leyes de la Naturaleza. En terapéutica se ocupa mucho de la hidroterapia, de manera tal que se le ha considerado el primero en establecer indicaciones correctas para muchas de sus aplicaciones. También se ocupa de la deontología.

Divide con criterios hipocráticos las enfermedades según su tratamiento: Las que pueden mejorar con la dieta, con los fármacos y las que precisan de la cirugía. Implícitamente en el periodo hipocrático, muy claramente desde la compilación de Aulo Cornelio Celso (quien clasifica los signos de la inflamación en tumor, rubor, calor y dolor), los médicos antiguos distinguieron en su acción terapéutica tres orientaciones: la dietética, la farmacoterapia, y la cirugía. Con Galeno surgirá la higiene.

Celso describe como entre los antiguos la ciencia de la salud era considerada, en su origen, parte de la filosofía y “en esa misma época la medicina fue dividida en las tres orientaciones. Celso da instrucciones de comportamiento para los sanos, recomendando el cambio del sedentarismo al ejercicio, del calor al frío, y la moderación en la comida y la bebida. Aconseja el ejercicio constante, especialmente a los débiles, y también es partidario del deporte de la esgrima, juego con el balón, del paseo y del correr. Después del ejercicio, recomienda un baño con agua tibia, así como unturas de aceite. Aconseja la aplicación del agua fría, con la que cura casi todas las enfermedades, y la aplica en paños, lavados, irrigaciones, inmersiones, así como por, vía oral. Cita con frecuencia a dos médicos contemporáneos suyos, Asklepiades y Themison.  Al igual que Asklepiades, recomienda las frotaciones para fortalecer el cuerpo, refiriéndose probablemente también a los masajes de todo tipo. Aparte de esto, es partidario del ejercicio físico, tanto activo como pasivo. Tiene en mucha cosideración el ayuno, así como la sudoración y las compresas calientes. En caso de una enfermedad incipiente, indica que se debería ayunar, mantener la calma, y, beber agua fría. No rechaza el comer carne.  

Areteo de Capadocia y Rufo de Efeso ( unos 30 años después de C.) siguen la misma creencia de la fuerza curativa natural. A esta escuela pertenece Pedacio Dioscórides Anazarbeo fue autor de una gran Materia médica que incluye la descripción de más de medio millar de plantas curativas; es un título fundamental en la historia de la terapéutica que, traducido al latín, al árabe y los idiomas europeos modernos fue utilizado sin interrupción hasta bien entrado el siglo XVIII. Con su obra Dioscórides influyó tanto la nomenclatura farmacéutica como las aplicaciones terapéuticas de las drogas aceptadas sin cambios por más de 1500 años.

Para él y los hipocráticos, la physis era sabia, planificadora, previsora, por lo que su postura ante los fármacos fue similar. Era partidario de pocos y sencillos medicamentos y, generalmente, recurría a la dietética o al uso de preparaciones externas como cataplasmas, unturas, etc. Recoge todo el saber farmacológico o fitoterápico de su tiempo.  

LA  ESCUELA  METÓDICA  

Asklepiades, natural de Prusa, critica la sangría y las purgas y concede gran importancia a la dietética y a la terapéutica de los ejercicios físicos.  J. Marcuse cree que fue Asklepiades el que introdujo las grandes instalaciones termales y la aplicación del agua fría.  

Themison de Laodicea, y su discípulo, Thessalio de Tralles, se consideran los creadores de la escuela metódica romana y suponen el mayor grado de <<romanización>> de la medicina helenística y su mejor adaptación a las necesidades romanas.

Thessalio de Tralles (fl. 60) clasificó las enfermedades en agudas y crónicas. Para tratar las últimas sometía al enfermo a curas de ayuno y dietas estrictas con las que intentaba alterar el estado general del cuerpo.

Los metódicos consideran el cuerpo en su totalidad como enfermo, y actúan según ello, pero no cuentan con una fuerza natural de curación, ya que, para ellos, todo sucede por necesidad. El tratamiento, para ser efectivo, ha de tener en cuenta las leyes corporales, y en esto se considera necesaria la colaboración del paciente, si bien es el médico el que interpreta el papel principal. El movimiento normal de los átomos se recupera mediante masaje, irrigaciones, gimnasia, paseos, equitación, juegos de balón, etc.; es decir, por los métodos que estaban de moda en esa época. En el campo de la dietética, los metódicos tratan de curar mediante ayunos y alimentación seca o húmeda. Aunque los metódicos utilicen estas técnicas sencillas y eficaces, adecuados a la mentalidad romana, rechazan a la vez la fuerza curativa natural.  

LA ESCUELA PNEUMATICA  

            Esta escuela se introdujo en Roma  después del metodismo, a mediados de siglo I  d. C., Posidonio de Apoema  y Atanco de Atala, recomendaban los baños y la hidroterapia, por su supuesta relación múltiple con los elementos constitutivos del organismo.  

LA  PRÁCTICA  MÉDICA  Y  LA  HIGIENE  ROMANA  

Los romanos tuvieron especial cuidado con la higiene pública. Construyeron canales subterráneos destinados a secar las zonas pantanosas y cloacas. Como dice J. Chuaqui los romanos tenían la idea de que la malaria era causada por pequeños animales o insectos que venían de los pantanos. En Roma se construyeron ya entonces acueductos, letrinas públicas y alcantarillas.

En los primeros tiempos, los romanos tomaban baños fríos en el Tíber en donde tenían grandes piscinas publicas. Cuando las costumbres griegas y orientales entraron en Roma, se construyeron baños privados al principio y grandiosos baños públicos después.

Especialmente conocidas son las termas romanas, donde se tomaban baños fríos, baños de agua caliente y  baños de vapor. En locales aparte se podían recibir masajes, generalmente con aceites perfumados, y en otros realizar ejercicios gimnásticos.