Avicena

 

Médico y Filósofo
Kharmaithen (Persia) [actual Uzbekistán] 980
Hamadan (Persia) [actual Irán] junio de 1037

Abū ‘Alī al-Husayn ibn ‘Abd Allāh ibn Sīnā, en Persa: ابوعلى سينا Abu Ali Sina o Arabizado: أبو علي الحسين بن عبد الله بن سينا,


Se le conoce normalmente por su nombre latinizado Avicena; es considerado el padre de la medicina moderna. Su vida está muy bien documentada por su propia autobiografía que cubre sus primeros 30 años, y el resto por los trabajos de su discípulo y amigo al-Juzajani.
Nace en el seno de una familia de la administración Samánida, y fue educado en Bukhara en la tradición Ismaelita del Islam. Desde muy pequeño destaca como un niño de extraordinaria inteligencia, y pronto empieza a preocuparse de problemas metafísicos y a estudiar a Aristóteles. Se dice que leyó 40 veces la Metafísica sin comprenderla completamente hasta que cayó en sus manos el breve comentario que al respecto había escrito el gran filósofo al-Farabi.

A los 16 años comienza a estudiar y practicar la medicina. Esta ciencia le atrae especialmente porque es capaz de progresar en ella mucho más rápidamente que en matemáticas o metafísica. Su fama como médico se extiende rápidamente y durante años atiende a muchos pacientes de manera gratuita, mientras comienza a desarrollar sus propios métodos de cura. En 997 cura al emir de Bujara, Nun ibn Mansur, obteniendo como recompensa el libre acceso a la biblioteca real de los Samánidas.

En 1004 la dinastía Sasánida termina y Avicena comienza diversos viajes buscando conocimiento y también la protección económica que le permita continuar sus estudios y escritos. Pasa largos años en continuo movimiento, cambiando diversas veces de mecenas y ciudad. Los últimos diez años de su vida Avicena los pasa al servicio de Abu Ya'far 'Ala Addaula, y se dedica al estudio de la filología y literatura, según parece abrumado por algunas críticas a su obra. Su salud empeora debido a varios cólicos y muere a los 58 años de edad, no sin antes repartir sus bienes entre los pobres, devolver ganancias indebidas y liberar a sus esclavos.

Avicena escribió extensamente sobre filosofía, lógica, ética, metafísica, zoología y otras disciplinas. Escribió tanto en árabe (que era la lengua científica de la época) como en persa. Hay unos cien tratados atribuidos al científico persa y otros 350 trabajos menores, pero el que más fama le dio, sobre todo en Occidente, es su Canon de Medicina, de 14 volúmenes, que se consideró el texto base de la medicina occidental durante siete siglos. El Canon clasifica y describe enfermedades y sus posibles causas y remedios, trata de fisiología, higiene... Aunque ha tenido también grandes detractores, como el propio Averroes, el Canon de Avicena probó ser una herramienta básica para los seguidores de Hipócrates y Galeno. De hecho, hasta 1650, el Canon era aun usado como libro de texto en la Universidad de Leuven.

En filosofía la obra de Avicena supone el rescate del pensamiento aristotélico, que de otra forma se habría perdido en Occidente durante la Edad Media. Ahora bien, como fruto de sus dudas ante la Metafísica, Avicena mezcló la doctrina aristotélica con el pensamiento neoplatónico, que resolvía sus dudas sobre el origen de las cosas, adaptando a su vez el resultado al mundo musulmán. Colocó a la Razón, que para Avicena se identifica con Alá, por encima de todo lo creado, y considera que es deber del hombre buscar la perfección. Como Platón, distingue también entre esencia abstracta y ente concreto. En resumen la filosofía de Avicena es la de Aristóteles, corregida por Platón, o más bien por el neoplatonismo, y modificada para englobar las creencias religiosas musulmanas. La filosofía de Avicena influyó en Tomás de Aquino, Buenaventura, e incluso se adelanta a Descartes en el concepto de la intuición del ser por la conciencia. Avicena, junto al cordobés Averroes, supone el acercamiento entre el Islam y la filosofía griega clásica.