TOMOGRAFÍA AXIAL COMPUTARIZADA
Godfrey Newbold Hounsfield

 

Nació el 28 de agosto de 1919 en una aldea cerca de Nottinghamshire, Inglaterra. Durante su infancia, disfrutó de la libertad de la vida aislada del campo. Después de la Primera Guerra Mundial, su padre compró una pequeña granja, que se convirtió en un maravilloso lugar para los juegos de los cinco niños de la familia. De los once a los dieciocho años hizo sus primeros intentos en la experimentación, lo que él mismo reconoció que no podría haber realizado de haber vivido en la ciudad.
En la aldea había pocas distracciones y ninguna presión para asistir a algún partido o ir al cine, por lo que el joven Hounsfield era libre de seguir cualquier idea interesante que se le atravesara en su camino.

Realizó arriesgadas investigaciones sobre los principios del vuelo, lanzándose desde la cima de montones de heno en un planeador construido por él mismo. Desafió los peligros de una explosión durante unos emocionantes experimentos con barriles de alquitrán rellenos de agua y acetileno, para ver qué tan alto podían elevarse con la propulsión a chorro. En una ocasión uno de ellos voló a una altitud de más de 325 metros.

Durante esa época feliz, Godfrey estaba aprendiendo en la práctica los fundamentos del raciocinio. Le dedicaba más tiempo a sus experimentos que a sus estudios en la escuela elemental de Newark, donde sólo le interesaban la Física y las Matemáticas, aunque con un entusiasmo moderado.

Le interesaban los aeroplanos, por lo que, al estallar la Segunda Guerra Mundial, el joven Hounsfield no dudó en unirse a la Real Fuerza Aérea como reservista voluntario. Aprovechó la oportunidad de estudiar los libros militares disponibles para los Mecánicos de Radio y le llamó la atención tomar un curso sobre el tema. Después de presentar el examen gremial, fue tomado de inmediato como Instructor de Mecanismos de Radar y se mudó al Real Colegio de Ciencia en South Kensington, entonces ocupado por la Real Fuerza Aérea.

Al finalizar la guerra, la EMI tenía la esperanza de ser la principal compañía británica en el negocio de las computadoras, que entonces estaban aún en pañales. Hounsfield dirigió un equipo pionero que trataba de construir las primeras computadoras totalmente transistorizadas, aprovechando una técnica novedosa, inventada por él, para incrementar la velocidad de los transistores.

En términos sencillos, su propuesta consistía en estudiar la posibilidad de crear una imagen tridimensional de un objeto, tomando múltiples mediciones del mismo con rayos X, desde ángulos diferentes, utilizando posteriormente una computadora para reconstruir una imagen a partir de los datos contenidos en cientos de "planos" superpuestos y entrecruzados.

 

 Este concepto llegó a conocerse con el nombre de tomografía computarizada. A partir de entonces Hounsfield trabajó intensamente en el desarrollo del primer escáner cerebral clínico. El proyecto involucró muchas frustraciones, ocasionales momentos de satisfacción cuando se resolvía algún problema técnico y algunos incidentes divertidos, incluyendo la experiencia de viajar por todo Londres a bordo del transporte público cargando cerebros de bueyes para usarlos en un aparato experimental de escaneo en los laboratorios.
En 1967 desarrolló su primera máquina y al año siguiente describió un sistema completo para la tomografía computarizada en su solicitud de una patente para su invento, la cual le fue concedida en 1972.
 

En muchas situaciones es necesario poder aislar la imagen de la sección de un órgano de otras estructuras sobrepuestas en la misma con la llamada tomografía, del griego tomos, corte y graph, escrito.

A través de los años se probaron muchas soluciones técnicas, ninguna de las cuales fue completamente satisfactoria. En la tomografía asistida por computadora estos problemas fueron resueltos ingeniosamente y esto significó toda una revolución en los diagnósticos médicos.

Cuando Hounsfield construyó el primer tomógrafo computarizado para uso clínico, el escáner EMI, destinado al examen del cerebro, la publicación de los resultados en la primavera de 1972 asombró al mundo.

Hasta entonces, los exámenes de la cabeza con rayos X mostraban los huesos del cráneo, pero el cerebro permanecía como una bruma gris e indiferenciada. De pronto, la bruma se había aclarado.

La nueva invención permitía observar el tejido blando del cerebro sin necesidad de cirugía. Es tan rico el detalle de una tomografía, que se asemeja a lo que puede observarse del cerebro en una autopsia. Sin embargo, el procedimiento no causa ninguna molestia al paciente, que permanece recostado cómodamente.

La nueva técnica radiológica reemplazó a la placa radiográfica por detectores de radiación que giran alrededor del paciente durante la realización del estudio y transmiten las señales recibidas a una computadora que, en base a unas 250,000 ecuaciones, reconstruye los valores de densidad detectados en una imagen formada por puntos en una pantalla de televisión.

La imagen se forma gracias a que cada valor de atenuación tiene un tono de gris diferente. El valor de atenuación es la representación en una escala de la capacidad que tiene cada parte a explorar para atenuar la radiación, se le conoce también como coeficiente de atenuación y en honor a su descubridor se mide en unidades Hounsfield.

Desde 1972 se instaló en el hospital Morley de Inglaterra el primer escáner de tomografía computarizada, que le había dado a la EMI la oportunidad para entrar en un campo nuevo y estimulante. El esfuerzo había valido la pena.

Alentada por este interés, la EMI envió a Godfrey Hounsfield y a un conocido neurólogo en una visita a los Estados Unidos. Los especialistas con los que hablaron opinaban que su escáner tenía una gran importancia médica y consideraban que habría pedidos de por lo menos 170 máquinas para los grandes hospitales y que llegaría el momento en que un neurólogo se sentiría éticamente obligado a solicitar una tomografía antes de dar un diagnóstico.

En 1973 ya se había instalado el primer escáner cerebral en la prestigiosa Clínica Mayo de los Estados Unidos y se estableció una oficina de ventas en ese país, debido al gran interés de los radiólogos y neurólogos más conocidos.

El desafío que representaban los dos productos rivales que surgieron rápidamente condujo a la EMI a acelerar el anuncio del escáner de cuerpo en el que había estado trabajando Hounsfield.

El diseño y la construcción de cinco prototipos del escáner de cerebro y cuerpo completo, progresivamente más sofisticados, mantuvieron a Hounsfield completamente ocupado hasta 1976.

Había muchas otras cosas que exigían su tiempo y atención. Los técnicos le pedían constantemente que solucionara problemas que nadie más podía resolver. Los vendedores querían que hablara con sus clientes más importantes, ya que una visita suya podía cerrar una venta importante. Estaba implicado en el adiestramiento a nivel interno, debía presentar documentos y dar conferencias. Godfrey Hounsfield se encontraba jugando un papel de relaciones públicas, aceptando honores de todas partes del mundo.

Después de la euforia inicial, pudo ampliar sus intereses en otros proyectos de los laboratorios, incluyendo avances en la tecnología de la tomografía computarizada y campos relacionados del diagnóstico por imagen, como la resonancia magnética nuclear.

Aunque no tenía una educación universitaria formal, en 1975 le fue otorgado un Doctorado Honoris Causa en Medicina por la Universidad de la Ciudad de Londres.

Godfrey Newbold Hounsfield recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1979. El comité de los Nobel describió a Hounsfield, como "la figura central en la tomografía asistida por computadoras", un método radiológico revolucionario, particularmente en la investigación de las enfermedades del sistema nervioso.

Compartió el galardón con el físico nuclear de origen sudafricano Allan MacLeod Cormack, de la Universidad Tufts de Estados Unidos, quien había desarrollado de manera independiente un aparato de tomografía, aunque Hounsfield desarrolló su máquina sin conocer el trabajo de Cormack.

Ninguno de los dos ganadores en Medicina o Fisiología de ese año era médico, pero ambos habían logrado una revolución en el campo de la Medicina.

La Asamblea Nóbel del Instituto Karolinska destacó que, con una inusual combinación de visión, intuición e imaginación, y con un extraordinario ojo para la óptima elección de los factores físicos en un sistema que debió haber ofrecido grandes problemas para su construcción, Hounsfield obtuvo resultados que sorprendieron al mundo médico, agregando que ningún otro método desde los rayos X había llevado a tan grandes avances en tan poco tiempo como la tomografía asistida por computadora.

Aparte de su trabajo, sus grandes placeres eran las actividades al aire libre, como esquiar, caminar en las montañas y organizar paseos por el campo. Amaba la música, tanto popular como clásica y aprendió a tocar el piano de manera autodidacta. Estando en compañía, disfrutaba de las discusiones animadas.

Sir Godfrey Newbold Hounsfield murió el 12 de agosto, a los 84 años, en el Hospital Nueva Victoria de Kingston. La causa de su muerte no fue anunciada.