PRIMERAS MANIFESTACIONES DEL HOMBRE EN MEDICINA CURATIVA

 Algunos animales por instinto, como lo hacen hasta hoy lamían sus heridas, otros espulgaban los parásitos y extraían las espinas incrustadas en la piel. El hombre prehistórico reaccionó instintivamente y ante un dolor abdominal o muscular empleaba la fricción, chupaba las heridas y para contener la hemorragia se valía de la compresión. Más tarde y desconociendo siempre las leyes físicas de la causalidad, el hombre frente a los fenómenos de la naturaleza, que le ocasionaban unos y admiración y otros pavor, atribuyó estos fenómenos a voluntades todopoderosas y sobrenaturales, de las que distinguía buenas y malas y las perfeccionó el el sol, la luna, los volcanes, el fuego, etc., a los que tributó reverencia. La enfermedad era ocasionada directamente por esas voluntades o por aquellos espíritus malignos y a veces por otros seres humanos en quienes creían se había encarnado aquellos espíritus. Se creó así un concepto mágico y un concepto religioso de la enfermedad que había de perdurar por milenios.

La enfermedad era ocasionada directamente por esas voluntades o por aquellos espíritus malignos y a veces por otros seres humanos en quienes creían se había encarnado aquellos espíritus. Se creó así un concepto mágico y un concepto religioso de la enfermedad que había de perdurar por milenios.
La observación fue sin lugar a dudas la primera función médica del hombre, se han encontrado en cavernas: dibujos y pinturas que parecen ser el retrato de un chaman o sacerdote – sanador, como en las cuevas de Les Trois Freres en Francia. o Altamira en España

 

La medicina primitiva fue pues, intuitiva, mágica y religiosa; pero pronto la experiencia le demostró al hombre primitivo que había ciertos vegetales que suprimían la fiebre, que curaban más rápidamente las heridas, etc., y comenzó a usar estos vegetales en una medicina mágica, en la aplicación de los procedimientos curativos como mágica siguió siendo la interpretación de la enfermedad. Pero mal podríamos calificar como mágica a la aplicación terapéutica de la Botánica que la experiencia enseño a nuestros antepasados, aun que para ellos tales aplicaciones hayan actuado al conjuro de la magia y en su arte de curar haya prevalecido el síntoma y no el diagnóstico

EL CHAMAN

 Es el mesolítico y neolítico, en aquella época en que los glaciares se habían retirado de Europa y la vegetación cubría la tierra, en que los hombres abandonan las cavernas y se establecen a orillas de los ríos e inician la agricultura cuya base era la cebada, el trigo y el mijo en Asia, Africa y Europa y el maíz en las América; en aquella época en que el hombre aprende también a domesticar animales como el perro, cabras, ovejas, vacunos y cerdos salvajes, algunos de los cuales utilizó para sus necesidades época, en que aparece el Mago o Shaman, tal vez por la necesidad de buscar intermediarios para acudir a los dioses y para destruir la maléfica acción de los espíritus malignos. Este intermediario no podría ser otra sino aquel que demostraba superioridad sobre los demás, aquel que tenía a su cargo la orientación de las actividades en los grupos familiares o en las tribus o clanes. Este miembro de la familia o tribu, especie de practicante religioso, en la que se juntaban las funciones sacerdote, maestro, médico y policía, era llamado mago o chamán, el primer médico en la historia de la humanidad.

    Los antropólogos han llegado a establecer que el chamán presidía los ritos de la pubertad, de la fecundidad y de la muerte, o sea "los ritos de transición" , que se referían a los sucesos acaecidos en la persona y los "ritos de intensificación" con los que se trataba de superar las crisis colectivas como: epidemias, tempestades o hambre.

   En los tiempos primigenios el chamán limitaba sus procedimientos a la magia, más tarde cuando adivinó el alba de la religión, mezcló los procedimientos mágicos con los otros. Al correr del tiempo se agregó tratamientos que si bien fueron fruto de la observación como purgantes, vómitos, baños de vapor, sangrías y la aplicación de hierbas medicinales, de las que alguna han llegado a nuestro conocimiento, no lo hacían propiamente con un criterio empírico, sino como elementos de la actividad mágica junto a las oraciones y conjuros.

De esta farmacia han llegado hasta nosotros algunas drogas que continúan siendo utilizadas en la práctica actual como la cáscara sagrada, la cocaína, estrofantina, curare, efedrina, reserpina, entre otras.

El chamán no es un farsante ni un psicópata como algunos han pretendido afirmar, es un sacerdote, un exorcista, un erudito en los acontecimientos de su época, tan sincero como el médico moderno, cuya práctica son de valor simbólico en un ritual bien establecido.

La representación gráfica más antigua del chamán es una pintura rupestre encontrada en una cueva de Ariege, Francia, llamada Lestrois freres, (los tres hermanos) porque la descubrieron los tres hijos del Conde de Begouen. Aquel hombre representado es el hechicero de Cromgnon, ataviado con la piel de un animal, la cabeza y cuernos de un mono, orejas parecidas a la de un oso, calza guantes con garra una larga barba y cola de caballo. Su actitud es medio agachado cual si diera un paso de baile en una danza ceremonial. Tal es la gráfica más antigua que ha llegado hasta nosotros del primer médico de la humanidad.