HISTORIA DE LA MEDICINA EN LOS
"PIEL ROJAS"

En 1492, cuando Cristóbal Colón puso pie sobre el Nuevo Continente, se hallaba convencido de haber llegado a la India. Por ello dio a los indígenas de América el nombre de indios. Más tarde los blancos los llamaron "pieles rojas", pero en realidad el piel roja no tuvo jamás la piel roja, sino que se untaba todo el cuerpo con el jugo de una planta que aún en nuestros días se llama en América del Sur el "rucu";. Esta planta de notables propiedades produce un jugo del más bello color rojo. Como vivía medio desnudo en la naturaleza el indio necesitaba proteger su piel contra los ataques de todo tipo, entre los cuales no era despreciable el de los mosquitos. Las repetidas aplicaciones del rucu, mezclado con grasa animal, consiguen en parte cerrar los poros, impidiendo a ciertos parásitos poner sus huevas bajo la piel. El rucu evitaba a los pieles rojas algunas de las fiebres que padecían los blancos.
Esta denominación designa aun hoy a los nativos de Norteamérica.

El primer calendario que tuvieron los Indios de Norteamérica fue según los historiadores el caparazón de una tortuga. Estos  se dieron cuenta que cada trece lunas, se repetía la misma estación. El caparazón de algunas tortugas llevaba trece círculos que denominaron Rueda de la Medicina.

Algunos documentos relatan la eficacia de la medicina india sobre enfermedades y heridas. Para ello empleaban el entorno natural que les envolvía, como raíces, plantas y algunas partes de la anatomía animal.      
 
Para curar quemaduras utilizaban una cocción de hojas de tabaco hervidas en agua. Con este liquido lavaban la herida que posteriormente aplicaban polvo de tabaco machacado. El reuma y los problemas respiratorios se combatían inhalando el humo que producía la quema de corteza de cedro. Para luchar contra algún tipo de fiebres algunas tribus hervían corteza de un árbol llamado cornejo. Contra los parásitos, los cherokees machacaban la raíz de una planta llamada raíz rosada que también emplearon mas tarde algunos colonos. Los indios eran muy hábiles en la curación de heridas y las hemorragias. Para ello utilizaban plantas, minerales y animales.

Una herida sangrante la curaban rápidamente con la aplicación de trozos de una tela de araña. Esta cura era normal entre apaches y chipewas. Los dolores de cabeza y los resfriados, los apaches, los curaban con el agua de trozos de madera de arbusto hervidos en agua.  Dentro de este pequeño apartado sobre la medicina india hay que mencionar muy especialmente la medicina ginecología y la obstetricia. Hoy en día algunos métodos que utilizaban algunas tribus son perfectamente actuales. Los colonos cristianos creían que iba contra la Biblia aliviar los dolores del parto,  puesto que estos dolores constituían un castigo por el pecado original. En algunas tribus los indios utilizaban medicinas para calmar el dolor a las embarazadas, sobre todo en el parto. Estas medicinas eran una mezcla de cortezas de cornejo, álamo y cerezo.

Aunque las mujeres indias solían dar a luz de rodillas o en cuclillas, durante el parto se la cambiaba de posición, dependiendo de la situación del feto. i Una cosa que llama la atención es la que las comadronas arikaras se envolvían las manos con un trozo de piel con pelo suave para no hacer daño a la madre. Nunca tocaban la vagina de la madre, para corregir la posición del bebe movían a la madre de un lado a otro con extrema suavidad, mientras manipulaban el abdomen suavemente. En caso de hemorragias post-parto, daban de beber zumo de cerezo.