La Sífilis…Maldición de Venus

Una noche con Venus y toda la vida con Mercurio...

Este dicho se popularizó en el siglo XVIII, ya que, hasta la llegada de la penicilina, la única manera de contrarrestar la enfermedad de transmisión sexual más común en aquel entonces, la sífilis, eran las curas con Mercurio.

Un método muy tóxico que provocaba que al paciente se le cayeran los dientes, el pelo y se quedara hasta sin tabique nasal. Los efectos físicos de la enfermedad y del proceso de cura eran tan evidentes que, en tiempos, de Miguel de Cervantes a los sifilíticos se les llamaba «pelones».

En la Edad Media, la sífilis era casi tan temida como la peste bubónica, y Deodato, el cruel segundo marido de la reina ostrogoda Amalasuntha, también sucumbió a ella pero antes hizo asesinar en la bañera a su consorte. Las raras costumbres del papa Bonifacio VIII el que se vio sopapeado por órdenes del rey galo Felipe IV-le hicieron víctima de esta enfermedad No sería el único Papa sujeto a los sufrimientos de una enfermedad venérea, ya que Alejandro VI (Rodrigo Borgia, padre de Lucrecia) también se vio infectado de sífilis debido a sus orgías. Para colmo, su hijo César Borgia (uno de los criminales más grandes de la historia) también padeció del mismo mal. Posteriormente hubo rumores que Julio II, el Papa también andaba "con las bubas".Los primeros informes acerca de la sífilis se remontan al Renacimiento. El mercurio fue utilizado en 1499 como tratamiento específico.  El médico y poeta judío sefardí Francisco López de Villalobos, fue uno de los primeros descriptores del empleo del “ungüento para las bubas”

El término “LUES”, utilizado también como sinónimo, significa epidemia en latín y en el habla popular se han empleado otras designaciones, como “epidemia del placer “ y “enfermedad francesa”, procedentes de una época en que la sífilis era mucho más frecuente que hoy y en la que el tratamiento posible era muy deficiente

La denominación de venérea le viene de Venus, la diosa griega del amor. 
El nombre de sífilis viene de un poema de GIROLANO FRASCASTORIUS  inspirado en una historia de Ovidio en que aparece el nombre de Sipylus. Fracastorius alteró el nombre, y de ahí Syphilis.  
El organismo que causa la enfermedad, se trata de un patógeno exclusivo del hombre. sífilis es el Treponema pallidum, una bacteria larga, fina, pequeña,
De hecho, CIVILIZACIÓN y SIFILIZACIÓN han avanzado siempre juntas. Hace cinco siglos salió de la América recién descubierta y llegó a España oculta en los barcos de Colón.

A fines del siglo XV se propagó la sífilis por Europa tras el sitio infructuoso de Nápoles en 1495 por las tropas francesas de Carlos VIII.
La ciudad era defendida por italianos y españoles. Durante el sitio las prostitutas y vivanderas francesas tomaron contacto con los soldados españoles, probablemente contrajeron así la lues, que luego transmitieron a los soldados franceses, pues éstos se retiraron rápidamente abatidos por una misteriosa epidemia; de ahí el nombre de morbo gallico.
Las disputas sobre el origen determinaron que a la sífilis se le conociera como "enfermedad de La Española", "mal francés", "mal napolitano", etcétera.
Desde principios del siglo XVI se convirtió en un azote para la Humanidad. Se consideraba un mal innombrable, el estigma vergonzante que dejan en el cuerpo los placeres carnales.  La Iglesia afirmó que la enfermedad era un castigo divino.
A comienzos del siglo XX, alrededor del 15% de la población europea la padecía.

La sífilis hizo diabluras con muchas cabezas coronadas.  Enrique VIII de Inglaterra ostentaba unas llagas fétidas pavorosas, así como Iván "El Terrible" de Rusia, zar a quien la hija del Enrique VIII (la genial Elizabeth I) le rechazó la mano en matrimonio.  El segundo marido de la reina María Estuardo de Escocia-Lord Henry Darnley- tampoco pudo salvarse de resultar infectado de sífilis en una de sus francachelas, y estaba apenas tratando de recuperarse de sus chancros cuando la choza donde estaba confinado voló por los aires en una violenta explosión probablemente orquestada por Lord Bothwell, el que sería el tercer marido de la libidinosa María. La sífilis también hubiera matado al príncipe turco Ahmed, hijo de Bayaceto II, pero su hermano Selim se le adelantó a las fiebres y lo hizo asesinar para poderse quedar él con el trono otomano.

En Francia, Francisco I  contrajo sífilis, infectando a su primera mujer Claudia quien murió de eso-y luego a Leonor de Habsburgo, su segunda mujer.  Los Habsburgo fueron una familia continuamente aquejada por la vergonzante sífilis. Felipe II de España la contrajo en relaciones con meretrices a pesar de que afirmaba ser tan religioso, y luego las fiebres que sufrió su tercera esposa Isabel de Valois indican que la pobre muchacha resultó contagiada. Su hijo anormal Carlos habido con su primera esposa portuguesa- también ostentaba síntomas de sífilis hereditaria. El nieto de Felipe II-el rey Felipe IV de España-contrajo la sífilis de su amante María  Calderón y luego su hijo Carlos II contrajo este mal desde el vientre de su  madre, Mariana de Austria.

La sífilis de Carlos II incluso ocasionó severos defectos congénitos en el desafortunado rey. Por otro lado, la rama de los Habsburgos de Austria abundó en sifilíticos. Francisco José I, el flamante esposo de la bella Sissy, ya estaba enfermo  cuando se casó con ella y le contagió. El hijo de ambos, Rodolfo de Habsburgo, por su parte contrajo la sífilis en los burdeles de Viena, infectó a su esposa Estefanía y luego contagio a  su amante María Vetsera antes que ambos se suicidaran en Mayerling en 1889.

 El hermano de Francisco José I-Maximiliano- contrajo la sífilis en un crucero sexual que hizo en un yate por el Brasil, y luego llevó esta enfermedad a su adoradora esposa Carlota. Ambos estaban destinados a ser los emperadores artificiales de México

El loco rey Alfonso de Portugal no solo era tarado, sino que también se infectó de sífilis en sus noches de juerga por Lisboa, donde buscaba prostitutas para luego azotarlas. Pedro I de Rusia contrajo su sífilis de  Catalina, quien antes de ser su consorte y luego emperatriz, fue una prostituta llamada Martha Skavronskaya. La nobleza menor también se vio azotada por sífilis. El Marqués de Sade  contrajo sífilis tras un romance tempestuoso con Laura de Lauris.

 Lord Randolph Churchill padre del gran Winston Churchill  la adquirió en sus correrías de burdeles antes de casarse con   Jennie Jerome. La bailarina y cortesana Lola Montes se dio el lujo de infectar al pianista y compositor húngaro Franz Liszt, pero ella misma murió  loca, pobre y en desgracia en Nueva York.

¿Pudo ser este organismo el responsable de los acordes de la Novena Sinfonía de Beethoven?
 ¿Es El retrato de  Dorian Gray una parábola secreta sobre un mal venéreo padecido por Oscar Wilde?

DEBORAH HAYDEN , en su libro Pox: genius, madness and the mysteries of syphilis (Basic Books), de reciente publicación en EEUU. Analiza la repercusión de esta plaga y critica a los biógrafos por haber subestimado su impacto en los grandes hombres de la Historia.
Hayden aclara que la bacteria no justifica el genio de Beethoven, el arte de Van Gogh o la crueldad de Hitler, pero afirma que la sífilis acentúa y distorsiona sus talentos, que puede convertirse en un torrente de expansión mística en el caso de Nietzsche o megalomanía en el caso del führer.
¿Influyó la sífilis en el pensamiento del joven Hitler y en su odio hacia los judíos? La respuesta, para la doctora estadounidense Deborah Hayden es «sí» a todas estas preguntas.

Si el mal no se trata, los síntomas externos desaparecen, pero el germen permanece latente. En la tercera y última estación, que puede durar décadas, la bacteria provoca problemas mentales, locura, ceguera, sordera, parálisis, daño cerebral y, finalmente, la muerte. En esta fase, los sifilíticos experimentan episodios de depresión,de ira y de paranoia que se alternan con momentos de euforia, felicidad y gran creatividad. Sus experiencias alucinógenas les hace percibir la realidad como una explosión de luz y colores brillantes.

Gracias a la correspondencia privada, a nuevos análisis óseos y capilares y a la lectura de los escritos que dejaron personas cercanas a estos protagonistas de la Historia, Hayden reescribe las biografías de algunos de los sifilíticos más influyentes de los últimos 500 años.

EL MERCURIO, en diversas formas fue a lo largo de los siglos un producto utilizado para combatir este mal, tenía un inconveniente: la toxicidad y los efectos graves que tenía para la salud del paciente, que incluso podía llegar a morir. De ahí el origen de la famosa frase “es peor el remedio que la enfermedad”.En 1917 siguiendo pautas higiénicas y morales: se inició el tratamiento específico con mercurio.

PAUL EHRLICH introdujo entre 1908 y 1912 primero el salvarsán, o compuesto 606 un arsenical, y más tarde el neosalvarsán, compuesto que correspondía al derivado número 914 del atoxil, activo en el tratamiento de la sífilis y mucho más fácil de manejar por el médico por cuanto forma soluciones neutras que eliminan el peligro de las necrosis locales.
ALEXANDER FLEMING descubrió la penicilina en 1928 y publicó los resultados de sus observaciones en 1929,Los antibióticos se utilizan para tratar la sífilis; LA PENICILINA es el medicamento preferido, aunque se puede utilizar la doxiciclina como una alternativa en los individuos alérgicos a la penicilina.

PROTAGONISTAS DE LA HISTORIA QUE PADECIERON SIFILIS

EL PAPA ALEJANDRO VI  ( RODRIGO BORGIA,)

(padre de Lucrecia). Se vio infectado de sífilis debido a sus orgías. Para colmo, su hijo César (uno de los criminales más grandes de la historia) también padeció del mismo mal. Posteriormente hubo rumores que Julio II, el Papa también andaba "con las bubas"
Vivió en incesto público con sus dos hermanas y con su propia hija y era el padre y amante de su hija Lucrecia, de quien se dice tuvo un hijo. El 31 de octubre de 1501 realizó una orgía sexual en el Vaticano, 

CRISTÓBAL COLON

El primer europeo sifilítico. Navegante genovés (1451-1506).Para Hayden, el almirante fue el primer europeo sifilítico. Se contagió al mantener relaciones con las nativas de La española. El Treponema pallidum cruzó el Atlántico en su cuerpo y en el de decenas de marineros como un polizón. Durante su tercer viaje, Colón se sintió aquejado de dolores terribles, fiebre, insomnio...Afirmó que escuchaba voces en sueños, que se sentía el enviado de Dios. Fue la venganza de las América a los excesos de los españoles.

LUDWIG VAN BEETHOVEN

El ataque del «monstruo verde». Compositor alemán (1770-1827).En diciembre de 1994 se subastó en Sotheby's una coleta de su melena. Un análisis del pelo revelaba la existencia de restos de mercurio, uno de los remedios contra la sífilis. Sus cartas privadas muestran sus relaciones con prostitutas en 1797, año en el que, según Deborah Hayden, contrajo la enfermedad. Atacado por fiebres, sordera y una euforia salvaje provocada por una sífilis terciaria que él llamaba su «monstruo verde», compuso el Himno de la alegría, su obra más famosa.

FRANZ SCHUBERT

«Espero no levantarme jamás». Compositor austríaco (1797-1828).Nunca reconoció su enfermedad en público, pero la sífilis terminó con su vida a los 31 años, tras seis primaveras de agonía. Se infectó en los últimos meses de 1822 y alternó momentos de depresión suicida con otros de buena salud. En el momento de su muerte había compuesto más de mil obras. En sus últimos días escribió: «Cuando me marche a dormir, espero no levantarme jamás». Su médico, que también trató a Beethoven, declaró que la muerte del joven compositor se debió a la descomposición de su sangre, provocada por una sífilis terciaria o final.

CHARLES BAUDELAIRE

«El vuelo de las alas de la locura». Escritor francés (1821-1867).El poeta maldito le confesó a su madre en 1861 que sus problemas de salud le venían de una infección venérea que contrajo en 1839, cuando éste vivía en París. Su enfermedad le impidió tener relaciones sexuales con su pareja, Jeanne Duval. Se contagió muy joven, cuando visitó prostíbulos. Su obra, Las flores del mal, tiene continuas referencias a la corrupción, la enfermedad y a la miseria de las ciudades. Para Hayden, los vampiros que aparecen en sus versos representan a las bacterias de la sífilis. Antes de morir reconoció estar sometido «al vuelo de las alas de la locura».

ABRAHAM LINCOLN Y MARY TODD

En la Casa Blanca. Presidente de EEUU y Primera Dama (1809-1865) y (1818-1882). En 1882, los médicos enviaron una carta al Congreso que informaba sobre el precario estado de salud de Mary Todd, la viuda del presidente. No podía mover las piernas y se comportaba como una demente. Nunca reconocieron en público el nombre del mal para salvar la reputación de Lincoln, pero Hayden afirma que los síntomas de Todd eran los de una sífilis muy avanzada.Lincoln reconoció a un amigo que una chica se la contagió a los 26 años. Y fue él quien se la transmitió a su mujer y a sus tres hijos, que murieron prematuramente. Las personas que estuvieron cercanas a Lincoln declararon que se medicaba con una especie de píldoras azules que contenían agua de rosas, miel, azúcar y 65 gramos de mercurio. Pasaba de la melancolía a la hipocondría, de los silencios a los enfados más salvajes. Algunos lo comparaban con Lucifer.

VINCENT VAN GOGH

El pelirrojo suicida. Pintor holandés (1853-1890). Hasta 874 cartas dedicó Van Gogh a su hermano Theo y al pintor Paul Gauguin, también sifilíticos, para describir su sufrimiento físico y mental.Vincent se enamoró en 1882 de una prostituta a la que contrató como modelo. Ella posó para su famoso cuadro Sorrow. Su nombre era Clasina Hoornik. Para Hayden, pudo ser ella la que le contagió el virus. Tras la experiencia artística en Arlés junto a Gauguin, ingresó en un sanatorio mental de Saint Rémy, donde pintó paisajes en sus momentos de lucidez y sufrió episodios de locura, alucinaciones, visiones y otros síntomas de la sífilis. Se definió a sí mismo como un hombre «cargado de electricidad», la misma que tenían sus pinceles. «Esta miseria debe terminar ya», dijo antes de cortarse la oreja derecha y suicidarse a los 37 años.

FRIEDRICH NIETZSCHE

Los nazis limpiaron las huellas. Filósofo alemán (1844-1900).Nietzsche vio con estupor cómo un cochero golpeaba a su caballo con una fusta en Turín. Se agarró al cuello del animal y trató de consolarlo. En un ataque de locura perdió la consciencia. Hayden se vale de esta escena para realizarle un retrato mental. Se le diagnosticó la enfermedad a los 23 años. Ella afirma que se la transmitió su madre antes de nacer. Las fiebres altas, las cefaleas, el dolor de ojos y las paranoias representan síntomas claros de los estragos que le provocó una brutal sífilis terciaria. Los nazis, empeñados en abrazar sus ideas sobre el superhombre, se ocuparon de borrar los rastros de sífilis en su historial médico.

OSCAR WILDE

El segundo secreto. Escritor irlandés (1854-1900). Si el afecto que sentía Wilde por Lord Alfred Douglas fue «el amor innombrable», la sífilis fue su segundo secreto. La meningitis que le atacó fue el legado que le dejó un mal venéreo, el mismo que le provocó una sordera parecida a la de Beethoven, y el mismo que le contagió una prostituta a los 20 años, cuando éste estudiaba en Oxford. Su obra El retrato de Dorian Gray es, en opinión de Deborah Hayden, una historia paralela a la suya, en la que la enfermedad destruye su cuerpo mientras que afronta el mundo sin una sola marca externa.  

KAREN BLIXEN (ISAK DINESEN)

El primo infiel. Escritora danesa (1885-1962). Cuando contaba con 28 años viajó al este de Africa, se casó con su primo Bror von Blixen y ambos plantaron 1.500 acres de café cerca de Nairobi. Sus experiencias en el continente negro las plasmó en Memorias de Africa. Y fue allí mismo donde su marido, infectado en sus infidelidades con mujeres de la comunidad Masai, le contagió la sífilis. Para Hayden, «su enfermizo secreto» y los celos marcaron el resto de su vida. Los ataques de fiebre, una úlcera en el estómago, el insomnio y la pérdida continua de peso se hicieron constantes. Blixen se trató entonces con un nuevo remedio, el salvarsan, que se mostró más efectivo que el mercurio y significó un gran avance para la quimioterapia. Llegó a vivir 77 años.

JAMES JOYCE

La locura de «Ulises». Escritor irlandés (1882-1941). Fue una noche de 1904. Joyce visitó los burdeles de Nighttown, se acostó con prostitutas y se llevó un amargo recuerdo, como su padre antes que él. La sífilis hizo estragos en su estómago y en sus ojos. En uno de ellos le provocó un glaucoma y le obligó a llevar un parche con el que aparece en muchas fotografías. Pero, para Hayden, los problemas de Joyce sólo habían empezado. El escritor contagió el mal a su mujer y a su hija, que estaba aún en el vientre de su madre. Desde niña padeció desequilibrios mentales. Joyce no se libró de padecerlos y los alternó con fiebres, depresión y ataques de paranoia. Hayden asegura que su obra más inmortal, Ulises, representa la mejor parábola sobre la sífilis y su tragedia personal.

ADOLF HITLER

El mito de la prostituta judía. Canciller alemán de origen austríaco (1889-1945). El dictador acusó a los judíos de propagar la sífilis por toda Europa. Hayden apoya la tesis de muchos de sus biógrafos, que afirma que el joven Adolf frecuentó prostitutas en Viena, y que fue una joven meretriz judía la que le contagió el mal. Tras esta experiencia, no volvió a mantener relaciones sexuales. Para Hayden, los problemas de salud que arrastró el führer lo convierten en un candidato a sifilítico. El único reconocimiento médico que se le realizó fue en su ingresó en el Ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial. El informe se perdió cuando llegó al poder por obra y gracia de Heinrich Himmler, jefe de las SS y la Gestapo, que borró la mancha de la sífilis de su biografía.



EXPERIMENTO DE TUSKEGEE Alabama, en 1932,

400 pacientes negros, portadores de sífilis fueron agrupados en un cuartel sin recibir ningún tratamiento, pese que ya se disponía de la Penicilina. De las 399 cobayas humanas, 128 murieron directamente de sífilis o de enfermedades asociadas a ella. Además, 40 mujeres fueron infectadas, y 19 niños nacieron con sífilis
El experimento sólo terminó cuando en 1972 el diario The Washington Star destapó el escándalo. El 16 de mayo de 1997, con cinco de los ocho supervivientes presentes en la Casa Blanca, el presidente Bill Clinton pidió disculpas formalmente a los participantes en el experimento Tuskegee:
“A los sobrevivientes, esposas y miembros de la familia, los hijos y los nietos, les digo lo que ya saben: no hay poder en la Tierra que pueda revertir las vidas que se perdieron, el dolor sufrido, los años de tormento interno y angustia. Lo que se hizo no puede ser deshecho. Pero podemos terminar el silencio. Podemos dejar de voltear hacia otro lado. Podemos mirarte a los ojos y finalmente decir, en nombre del pueblo estadounidense: que lo que el gobierno de los Estados Unidos hizo fue vergonzoso. Y lo siento”.

 'ESPELUZNANTES' EXPERIMENTOS HECHOS POR EE.UU. EN GUATEMALA

El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, calificó de "espeluznantes" y de "crímenes de lesa humanidad" los experimentos hechos por Estados Unidos entre 1946 y 1948, que infectaron intencionalmente a personas de este país con sífilis y gonorrea. El gobernante aseguró que se realizará una "profunda investigación" de los hechos que afectaron. Se solicitó un resarcimiento al país, y reconoció la "hidalguía" de la Casa Blanca al pedir perdón. Según Colom, las víctimas de esas "prácticas deleznables" fueron en su mayoría soldados, presos, prostitutas y enfermos mentales.

EL GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS PIDIÓ PERDÓN A GUATEMALA

Por un estudio de investigación realizado hace 60 años (entre 1946 a 1948), en el que deliberadamente infectó de sífilis y gonorrea a 1.500 guatemaltecos como parte de un experimento cuyo objetivo era buscar vacunas contra enfermedades venéreas.
A través de una declaración emitida por la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo
que la acción no tiene otro calificativo que “reprochable”.

“Lamentamos profundamente que esto haya sucedido y pedimos perdón a todas las personas que se vieron afectadas por esas prácticas abominables de investigación”, expresa la declaración conjunta


 
 PERSONALIDADES DEL MUNDO QUE PADECIERON SÍFILIS