MIGUEL DE SERVET  (1511 - 1553)

 
 

Miguel de Servet había nacido hacia 1511 en Villanueva de Sigena, España, en el seno de una familia religiosa. Estudió leyes en Tolosa, Francia, donde también se interesó por los problemas teológicos. Después de un viaje a Boloña acompañando a su benefactor, el franciscano Juan de Quintana, para asistir a la coronación del emperador Carlos V, y angustiado por la pompa y el poder mundano papales, decidió abandonar a su benefactor y viajó por Lyon, Ginebra, Basilea y Estraburgo. En las dos últimas ciudades conoció a los líderes reformistas Ecolampadio (Juan Hausschein), Martín Butzer y Gaspar Schwenckfeld, cuyas ideas, aceptadas o discutidas, influyeron sus pensamientos teológicos, los cuales publicó en De Trinitatis erroribus libri vii  (1531) y en Dialogorum de Trinitate libri ii  (1532). Allí muestra sus ideas unitaristas.

Estos trabajos le ganaron la enemistad tanto de católicos como de protestantes. Sin embargo, Servet tenía sinceros deseos de discutir diferentes puntos de vista, por lo que en 1534 arregló un encuentro con Juan Calvino en París. La situación insegura de la ciudad, no obstante, le obligó a huir sin acudir a la cita. Calvino y Servet no volverían a encontrarse sino hasta veinte años después.

Servet cambió su nombre por el de Villanueva y fue a Lyon, donde trabajó para unos editores, encargándose de la traducción y publicación de trabajos científicos, como la Geografía  de Ptolemeo. Este trabajo le sirvió para ampliar sus conocimientos en diversos campos del saber. También trabó amistad con el botánico Leonardo Fuchs, bajo cuya dirección se inició en los campos de la botánica, la medicina, la fisiología, la filosofía hermética y la astrología. En 1536 publicó un trabajo en defensa de Fuchs y una Descripción de los jarabes [...] según el juicio de Galeno, y dos años después uno sobre astrología.

En 1538 ingresó a la Universidad de París para estudiar medicina. Como estudiante, trabajó en disecciones de cadáveres humanos y se convirtió, al igual que el importantísimo médico y anatomista Andrés Vesalio, en asistente del profesor de medicina Juan Guinter, quien había traducido la mayor parte de las obras de Galeno y de otros médicos de la antigüedad.

La preparación teórica de Servet, pero sobre todo sus estudios anatómicos directos, lo llevaron a poner en duda la autoridad de Aristóteles y de Galeno. Sus peculiares ideas, tanto en el campo de la medicina, como en el de la astrología, provocaron seria oposición de la facultad de medicina. Sin embargo, gracias a la defensa de algunos simpatizantes, logró obtener el título y salir libre de las acusaciones de herejía que se le formularon.

Su éxito en la práctica profesional suscitó la envidia de algunos colegas, lo que le obligó a mudar nuevamente de residencia.

En su peregrinar, Servet hizo contacto con un grupo de anabaptistas, con cuyas ideas se identificó en gran parte. Tiempo después, Villanueva se convirtió en médico del Arzobispo de Vienne, Francia, y vivió bajo su protección, aparentemente conforme a la doctrina católica, pero trabajando en secreto en las ideas del Christianismi Restitutio, cuyo manuscrito envió a Calvino con el fin de entablar polémica respecto a sus propios puntos de vista. Calvino, después de unas cuantas cartas, reconoció a su antiguo adversario Servet, guardó el manuscrito e interrumpió una correspondencia que consideraba inútil. Calvino dijo a su colega, Guillerno Farel, que si Servet iba a Ginebra, no le permitiría salir con vida. Entretanto, Villanueva publicaba en Lyon uno de sus más importantes trabajos: la Biblia Sacra ex Santis Pagani Traslatione  (1542) y en 1553 publicó en Vienne, en secreto, mil copias de una nueva versión del manuscrito enviado a Calvino, el Christianismi Restitutio,  en parte una contestación al Christianismi Institutio  de Calvino.

Villanueva fue procesado por la inquisición de Vienne como resultado de que Calvino había hecho llegar a las autoridades católicas de esa ciudad cartas y documentos de la correspondencia que entabló con Servet, los cuales ponían al descubierto sus ideas nada ortodoxas, lo señalaban, sin lugar a dudas, como el autor del Christianismi Restitutio,  así como de los trabajos que había publicado con su verdadero nombre y que habían sido prohibidos por la Inquisición española. Servet fue encarcelado, pero logró escapar. Su obra y su efigie, sin embargo, fueron quemadas por la Inquisición francesa, a instancias del inquisidor dominico Ory, en Lyons.

Servet, valientemente, se dirigió a Ginebra, donde a instancias de Calvino fue apresado, juzgado por herejía y quemado vivo.

La ejecución de Servet produjo una controversia entre los protestantes y una crítica a Calvino, e influyó en Laelius Sozzini, un fundador de la moderna visión unitarista.
                                                                


Monumento a Servet en Villanueva de Sigena (España)